La madera como producto natural es susceptible a ser atacada por agentes biológicos que la destruyen o disminuyen su calidad. Estos enemigos de la madera se pueden resumir en tres grupos: mohos y hongos cromógenos; hongos xilófagos; e insectos y perforadores marinos. Los factores básicos que favorecen el ataque de estos organismos son la fuente de alimentación, la temperatura, el oxígeno y la humedad. Controlar los últimos 3 factores puede ser difícil incluso en construcciones modernas. Sin embargo, tratar la madera con un preservante que sea tóxico a estos organismos, de manera que ella no sea una fuente de alimentación atractiva, es un medio de control positivo y fácilmente accesible.
La MADERA PRESERVADA LIFEWOOD se logra impregnando la madera mediante un proceso de vacío y presión a célula llena según el método Bethell, mediante el cual se transforma una madera fácilmente degradable en un producto de larga vida. En este proceso, basado en la norma Chilena NCh 819 y sus normas asociadas, se utilizan sales CCA. Se obtiene así un producto que cumple con los requisitos de retención y penetración mínimos exigidos por la norma y con una vida útil garantizada por LIFEWOOD superior a los 30 años.
Proceso de preservación de la madera:
- La madera a procesar debe tener un contenido de humedad
menor a un 28%.
- Se introduce la madera en un cilindro especialmente
diseñado donde se le aplica un vacio inicial para abrir los poros.
- A continuación, es llenado con la solución preservante
con sales CCA (cobre, como, arsénico) y se aumenta la presión.
- Una vez logrados los requisitos de retención y
penetración, se alivia la presión y se descarga el cilindro.
- Control de calidad: a través de las hojas de carga y
conjuntamente con la extracción de tarugos de muestras se efectúa un estricto
control a la impregnación, el que es validado en forma externa mediante un
control de calidad efectuado por la empresa 
Características de la madera impregnada:
- La madera bien preservada supera los 40 años de vida útil.
- No se oxida ni corroe.
- Resistente a la acción de hongos e insectos.
- Se puede terminar con tintas, barnices y pinturas en una variedad de tonalidades.
- Resiste los climas marinos y ácidos.
- No se lixivia, el preservador está fijado permanentemente en la madera.
- No contamina el ambiente, no es tóxico a animales ni plantas.
- El proceso de impregnación no altera las resistencias naturales de la madera.